Voto obligatorio divide legisladores

Congresistas a favor de la controvertida propuesta proponen reformar la Constitucional para incluirla

El proyecto de ley de votación obligatoria divide las opiniones de legisladores, aun de un mismo partido político, si se considera quiénes favorecen la modalidad de que el tema sea incluido en las discusiones de la posible reforma constitucional, para implementarlo.

La mayoría de los consultados coincidieron en que la legislación viola el principio constitucional de votación libre y voluntaria, plantean los que están en contra de ella que haya una mayor motivación al elector para disminuir la abstención en los comicios.

La pieza sometida en la Cámara Baja el pasado 29 de mayo y cuyo proponente es el diputado de Fuerza del Pueblo (FP) Hamlet Melo, fue el centro de opinión ayer en el Congreso Nacional, al recomendar junto a quienes aplauden el voto obligatorio una serie de sanciones para los que se abstengan de emitir el sufragio en los comicios municipales, congresuales y municipales que realiza el país cada cuatro años.

Entre los castigos planteados figura la suspensión de planes sociales; no renovación del pasaporte, licencia de conducir u otros documentos; así como el impedimento para ocupar algún cargo público en el Estado.

Favorecen la obligatoriedad de votar los diputados Elías Wessin, presidente de la Comisión Permanente de Junta Central Electoral de la Cámara Baja y titular del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC); Elpidio Báez, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD); Elías Báez, Partido Revolucionario Moderno (PRM); y Aquilino Serrata, FP.

Mientras, refutan la modalidad Yván Lorenzo, vocero del PLD en el Senado; José Francisco (Bertico) Santana, PRM; y Juan Dionicio Rodríguez Restituyo, del Frente Amplio (FAMP).

Los legisladores a favor de la votación obligatoria recordaron que hay países democráticos en la región que tienen dicha modalidad.

Voto libre, un derecho político fundamental

El diputado Elías Wessin dijo que el PQDC siempre ha abogado por la implementación del voto obligatorio en la República Dominicana, que solo sería posible a través de una “discusión constitucional” debido al concepto de obligatoriedad. Afirmó que la Carta Magna establece el voto libre, que es “un derecho político fundamental”.

Se refirió al artículo 208 de la Ley Sustantiva, sobre el ejercicio del sufragio, que indica: “Es un derecho y un deber de ciudadanas y ciudadanos el ejercicio del sufragio para elegir a las autoridades de gobierno y para participar en referendos. El voto es personal, libre, directo y secreto. Nadie puede ser obligado o coaccionado, bajo ningún pretexto, en el ejercicio de su derecho al sufragio ni a revelar su voto”.

En ese sentido, el presidente de la Comisión Permanente de Junta Central Electoral cree que el proyecto de ley no tendrá frutos mientras la Constitución mantenga el principio de votación libre.

“Creo que discutirlo (el concepto de obligatoriedad) a nivel de una ley adjetiva no va a producir los efectos que queremos. Como se está hablando de una reforma de la Constitución, creo que ese podría ser un tema importante que se tome en cuenta”, sustentó.

Recordó que para quienes se abstienen de votar, en los países de Chile y Perú establecen que esas personas no puedan ocupar ningún cargo público, “sanción que amerita estudiarse y aprobarse, porque tenemos que acabar con la cultura de la compra de votos y de conciencias. Si el sistema electoral en nuestro país sigue así, vamos a colapsar”.

De igual manera, el diputado Elpidio Báez consideró que el voto obligatorio podría ser uno de los temas que se incorporen en el proyecto de reforma constitucional que el presidente Luis Abinader anunció cuando ganó la reelección.

“Yo estoy de acuerdo en que el voto sea obligatorio, porque de esta manera baja el clientelismo que está afectando la actividad política que está afectando a la República Dominicana”, sustentó.

Fijó su posición tras aclarar que la pieza sometida por Hamlet Melo no puede estar por encima de la Constitución. Al respecto, advirtió que la iniciativa será desestimada por ir en contra de la Ley Sustantiva, que establece que el voto es “voluntario”.

Suspensión de tarjetas y renovación del pasaporte para quien no vote

En cuanto a Elías Báez, está a favor del voto obligatorio porque la ciudadanía demanda de las autoridades salud, educación y seguridad, pero cuando debe aportar algo para que la democracia y el Estado funcionen, “no quiere ir a votar”. No obstante, aclaró que independientemente de la iniciativa sometida por Hamlet Melo, vendrá una reforma constitucional al Congreso.

Báez criticó que una cantidad importante de los dominicanos no fueron a votar en los pasados comicios por irse a vacacionar a diferentes lugares, y les exhortó a que si quieren cambios positivos en el país, deben sacrificarse y acudir a las urnas.

Algunas de las sanciones que recomienda el diputado perremeísta para quienes se abstienen en los comicios, es la suspensión de tarjeta Solidaridad del Gobierno; de las ayudas sociales y renovación del pasaporte.

“Si usted necesita ayuda, no se le da; si va a renovar los pasaportes, no renovarlo; o sea, debe haber (sanciones), porque todo el mundo debe de sacrificarse”, justificó, al precisar que la votación obligatoria no es una dictadura, sino un deber.

“¿Qué tú coartas? ¿Mi derecho de votar o no hacerlo? Vaya, usted, y vote en blanco, pero tiene que asumir la responsabilidad de que la democracia funcione”, sostuvo.

Posición similar a la de Báez, es la del diputado Aquilino Serrata, quien manifestó que hay muchas sanciones para quienes no ejerzan el deber de votar. “Cuando tú vas a renovar tu pasaporte, licencia de conducir o cualquier documento que sea necesario, por ahí podrían venir las sanciones”, planteó.

Coincidió con otros colegas en que hay países que establecen el voto obligatorio y esos tipos de penalidades, por lo que en la República Dominicana se podría implementar también. “¿Vamos a dejar que se siga comprando el voto, que la gente haga una feria los días de las elecciones, que la gente venda su voto por 500 y 200 pesos, entonces, quien tiene el poder es el que se queda?”, cuestionó.

El proyecto de ley de voto obligatorio plantea no establece las penas y posibles sanciones para quienes no se expresen en las urnas; deja eso en manos de la Junta Central Electoral (JCE).

Países con votación obligatoria

Los países de Latinoamérica que sancionan a los ciudadanos por no ir a votar son Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Uruguay, Ecuador y Paraguay.

Se recuerda que el pasado 19 de mayo acudieron a las urnas el 54% de los dominicanos inscritos en el padrón de la JCE, que ascendió a 8 millones. El 45.63% de los hábiles para votar se abstuvo de concurrir.

 

Yván Lorenzo, senador del PLD.

Están en contra de votación obligatoria

Sobre el controversial proyecto de ley, el senador Yván Lorenzo entiende que el texto legislativo evidencia que los partidos en la República Dominicana están en crisis “y que hay que llevar de manera obligada a los ciudadanos y ciudadanas a votar”.

El portavoz del PLD en la Cámara Alta cree que en los certámenes se deben presentar fórmulas a la población electoral para que se entusiasme y vote, “pero jamás con una forma coercitiva”.

Similar opinión tiene el diputado perremeísta “Bertico” Santana, quien está en contra de que se establezcan sanciones para quienes no voten en las elecciones, sino que considera que se debe crear conciencia y mecanismos que puedan generar la suficiente confianza e interés para que el ciudadano vote.

Mientras, el diputado Juan Dionicio Rodríguez Restituyo recordó que la Constitución habla del deber de los ciudadanos, y las leyes deben adaptarse a ella. Dijo que en el país existe una democracia electoral, por lo que no debe obligarse a nadie a ir a las urnas. Al igual que otros colegas, dijo que la votación obligatoria no debe ser por una modificación a la Constitución.

A favor
Cuando tú vas a renovar tu pasaporte, licencia de conducir o cualquier documento que sea necesario, por ahí podrían venir las sanciones”

En contra
Se deben presentar fórmulas a la población electoral para que se entusiasme y vote, pero jamás con una forma coercitiva”